Con banderazo, un abrazo simbólico y bocinazos, los vecinos de Reconquista y Avellaneda, en la provincia de Santa Fe,  donde se encuentra la sede de Vicentin, expresaron ayer su malestar por la decisión del gobierno nacional de intervenir y expropiar la empresa Vicentin. A las 18 se organizó una movilización en rechazo a la medida, bajo la consigna: “Cuidemos lo Nuestro”. El intendente de Avellaneda Dionisio Scarpin, manifestó ayer que el pueblo había tomado “con mucha sorpresa” la decisión del presidente Alberto Fernández de avanzar sobre Vicentin. “Cuando nuestro presidente habla de una quiebra segura, es mentira. La empresa está haciendo todos los esfuerzos, tenía un plan de trabajo y de crecimiento y no despidió a ningún empleado en todo este tiempo y pagó sus sueldos”, dijo.